EL ELEMENTO FUEGO EN LA MTC

17.09.2014 12:47

"Después de haber purificado las falsas esperanzas y la oscuridad del corazón, la luz radiante del luminoso sol no deja de aumentar"

H.H.DUDJOM RINPOCHE

ASOCIACIONES DEL FUEGO: PODER TRANSFORMADOR, LUZ, CALOR,EMOCIÓN, MOVIMIENTO, SENSIBILIDAD

"El Fuego es uno de los Elementos contradictorios (el otro es el Agua). Ha sido uno de los grandes benefactores de la humanidad: es el fuego de los hogares, que cuece los alimentos, forja el metal, y, al mismo tiempo, el más rápido y feroz destructor tanto fuera de control en un bosque seco como impulsando balas y bombas. Hasta el sol, fuente de luz, calor y bienestar, puede resecar y quemar si no nos resguardamos de su poder. La última forma del Fuego como aniquilador son las armas nucleares, "más brillantes que mil soles".

La naturaleza del poder del fuego es su capacidad transformadora. Es el agente de los cambios rápidos e irreversibles: la madera se quema y produce carbón vegetal y, finalmente, cenizas. La masa se expande y solidifica para convertirse en pan; la arcilla se endurece y transforma en porcelana; los productos químicos se combinan para crear nuevas sustancias. El Fuego destruye una forma para crear otra. Este poder de transformación, que damos por garantizado, les resultaba tan sorprendente a los primeros hombres que lo adoraban como a una manifestación divina. Al volverse las filosofías y teologías más sofisticadas, muchas de ellas, incluido el taoísmo, adoptaron la metáfora del fuego como símbolo de la transformación y renacimiento a través de la destrucción de la forma física para obtener la pura esencia del espíritu.

Aunque ya no pensamos en el fuego como en un poder divino, sigue siendo un símbolo dominante en la imaginería religiosa, si bien su aspecto destructivo suele dejarse de lado. La luz, compañera del fuego, se emplea continuamente como metáfora de la divinidad y en la mayoría de las ceremonias religiosas suele haber alguna manifestación de fuego, desde velas en la iglesia cristiana hasta candiles alimentados con manteca en el budismo tibetano. Es como si la radiación, brillo y calor de estas luces creadas por el hombre fueran símbolos de las mismas cualidades del espíritu humano, que a veces recibe el nombre de "chispa divina interior".

Contemplar el fuego es una de las mejores formas de conducir la mente conciente al terreno de lo inconciente. El movimiento y chisporroteo del fuego generan un efecto estroboscópico natural que anima a la mente a generar ondas alfa, que se asocian con la quietud y la iluminación interior, y fluye en ondas creativas. Por esta razón, el hogar en las casas ha sido tradicionalmente el centro de la vida social donde se manifiestaba el sentimiento de comunidad y se exhibía la creatividad contando historias y cantando canciones. El calor y el bienestar del fuego animan a relajarse y a sentirse unidos; el chisporroteo y el movimiento de la luz inducen un estado de paz y creatividad.

Cuando el fuego arde contenido, como en el hogar, su energía Yang está domada y exhibe la cualidad Yin de la responsabilidad. La más ligera ráfaga de aire hace que la llama cambie de forma y se mueva. También mantiene una afinidad con lo que consume, su fuente; al ver una llama rodear la parte inferior de un tronco, entendemos el nombre del hexagrama del Fuego en el I Ching: "Li, el Pegajoso".

Cuando el fuego arde con fuerza y altura  tiene un efecto más exitante. Es el elemento más Yang de todos y su calor, movimiento y energía alimentan las pasiones. El Fuego siempre acompaña los motines y rebeliones; es un medio rápido y fácil de destrucción, al tiempo que refleja, reafirma y alienta los sentimientos de la muchedumbre.

Ambos aspectos del Fuego se hallan expresados en la medicina oriental. Por una parte, los meridianos del Fuego encarnan la luz, el resplandor y sensibilidad del Espíritu que contiene la conciencia humana; por otra parte, el Fuego existe a veces en el cuerpo como una energía destructiva incontrolada, que se alimenta de las emociones. Esta última clase de fuego no es exclusiva de los meridianos del Fuego, ya que se puede originar en el Estómago o en el Hígado, al igual que en el Corazón. Para distinguirlo del Ki del Fuego intrínseco del cuerpo, he dado en llamarlo en este libro "Fuego patogénico"."

continuará

 

del libro "Teoría y práctica del shiatsu" de Carola Beresford-Cooke