ESFUERZO Y ENERGÍA (última parte)

30.08.2014 16:35

"¿Podemos abandonar la idea de etapas y no retomarla aun cuando es habitual en muchas tradiciones? ¿Podemos ver y sentir que cualquiera de esas ideas es una camisa de fuerza? La mente es tan poderosa: pensar qué soy ahora, que seré a continuación, juzgarme a mí mismo por lo que creo que soy y por lo que creo que puedo llegar a ser. El poder de esos pensamientos no puede ser subestimado. Impiden la presencia, la conciencia que está más allá de todas las definiciones".

 

"Podemos pensar que el esfuerzo es la fuente de la conciencia, pero en la conciencia presente de ese pensamiento no hay esfuerzo. Simplemente sucede. Escuchen, la lluvia cae suavemente sobre el techo, golpea las ventanas, la respiración fluye, los pájaros cantan. Lo escuchamos claramente, ¿cierto? ¿Dónde está el esfuerzo?"

 

"Precisamente porque todo en este mundo parece tener una causa y un efecto, existe la creencia profundamente enraizada de que la conciencia también debe tener una causa, una fuente, ¿verdad? Hay quienes han visto que si hacen mucho sitting durante un retiro en silencio se produce una gran alertidad, la ausencia de aislamiento y de autocentramiento. ¿Sacamos de esto la conclusión de que mucho sitting produce conciencia? Cuando algo tan maravilloso como la apertura, la claridad y la falta de separación se hace palpablemente presente, la mente trata rápidamente de descubrir qué produjo esta maravilla; se pregunta: "Qué estuve haciendo justo antes de que esto sucediera? Debo tratar de hacerlo nuevamente". El cerebro está condicionado para suponer que lo que sucedió antes es responsable de lo que está sucediendo ahora , y de que ¡yo juego un papel en todo eso!"

 

"Entonces, ¿dónde entra el esfuerzo en el trabajo en este momento? "Trabajo" es una palabra cargada. En la mente condicionada está asociada con esfuerzo, meta, entrenamiento y obtener recompensas. Usemos la palabra "trabajo" con cuidado, porque este trabajo meditativo no es trabajo en el sentido convencional de que tengo que hacer un esfuerzo para ir a algún lugar o lograr algo".

 

"Durante años me he preguntado mucho qué tienen los retiros en silencio que parecen facilitar el surgimiento de apertura, presencia y sencillez esencial. Pero es imposible definir una causa precipitante. Todos sabemos que el tiempo que se pasa en silencio e inmovilidad no conduce necesariamente a una mente calma".

 

"Lo único que puedo decir en este momento es que la atención pura es el silencio de los esfuerzos habituales por llegar a algún lugar. Es la ausencia de toda sensación de yo-en-el-tiempo. En el pasado se hicieron todo tipo de esfuerzos para aprender a sentarse en quietud durante largos períodos de tiempo, cosa que sin duda desempeñó un papel en aprender a permanecer inmóvil en medio del temor, el dolor, el placer y los incesantes deseos de estar en otra parte. Teniendo la oportunidad de sentarse en calma, con el tiempo, el cuerpomente se torna sorprendentemente inteligente para aprender nuevas maneras de ser en medio de los tironeos de los viejos hábitos. Los hábitos son energías expandidas, pero sentarse en calma es energía recogida dándose cuenta de manera inteligente de los hábitos y soltándolos sin esfuerzo".

 

"Algunas personas preguntan si deben hacer más esfuerzos fuera de los retiros porque notan que dos o tres semanas después de un retiro todavía hay cierta presencia y espaciosidad, pero luego regresan los viejos patrones compulsivos. Entonces la mente pregunta: "¿Puedo hacer algún esfuerzo especial para mantener la atención del retiro en mi vida cotidiana?". Queremos que la calma y la quietud del retiro florezcan en la vida cotidiana. Queremos más quietud, menos reactividad a las personas y situaciones.Queremos hacer algo para producir más paz y armonía. Nos preguntamos cómo podemos producir esto. Preguntamos qué esfuerzos se pueden realizar, porque no sólo sería bueno para mí sino también para el mundo".

 

"¿Los pensamientos y los deseos de una vida mejor para todo el mundo nos alejan del momento presente, que puede estar lleno de conflicto y tensión? ¿Es posible despertar en medio de la confusión, del caos, del sufrimiento, y no culparse a sí mismo o a otros por estar allí? En lugar de soñar con un mundo futuro sin caos, ¿podemos intimar con él tal cual es ahora? ¿Podemos calmarnos en medio del huracán? En el centro de un huracán hay un punto inmóvil. Se lo llama ojo. ¿Podemos hallar ese ojo ahora mismo? Tocar ese ojo puede reemplazar el caos con atención conciente. Alrededor del ojo quizá siga agitándose el viento. Es ese el desafío, encontrar el ojo inmóvil de escuchar en medio del caos, contemplar todo aun cuando no sea agradable ni bello ni inspirador?"

 

"Recuerdo ahora una anécdota que me gustaba leer en los días del Centro Zen. Un monje llamado Wo Lun va a visitar al Sexto Patriarca Hui Neng (quien vivió en China hace 1200 años), para presentar su comprensión ante el maestro. He aquí el intercambio:

 

Wo Lun:

Wo Lun tiene hábiles métodos

para cortar todo pensamiento.

Frente a cualquier circunstancia

su mente no se agita;

día a día, mes a mes,

su sabiduría crece.

 

A lo cual Hui Neng responde:

Hui Neng no tiene métodos hábiles,

no corta los pensamientos.

Frente a las circunstancias

muchas veces su mente se agita.

De modo que,

¿cómo puede haber

crecimiento de sabiduría?

 

"Para Hui Neng sólo hay un ser inconsciente y sin esfuerzo. No hay tiempo. Cuando el ser sin esfuerzo no se manifiesta directamente, de manera inevitable el yo hace esfuerzos por progresar. El ser sin esfuerzo significa que no hay un yo buscando algo, sea una mente calma, la iluminación, la sabiduría o cualquier otra cosa. ¿Podemos ver al yo esforzado como un pensamiento innecesario y muy perturbante? Exponerlo es energía, no esfuerzo, energía recogida, no sucumbir al deseo de ir a algún lugar sino explorar lo que hay aquí y ahora. Escuchar, estar aquí, abierto, aunque uno se sienta encerrado. Darse cuenta de que estando aquí no hay preferencias, aunque la imaginación quiera proyectar "videos" de lugares mejores. Estar aquí no es hacer un esfuerzo por relajarse ni por encontrar la calma imperturbable. Si hay tensión y perturbación, eso es lo que hay aquí y ahora".

 

"¿Qué es aquí, en realidad? Sin definirlo, sin saber, escuchando y atendiendo de una manera nueva que no se puede enseñar ni aprender".

"Sucede por sí mismo, recogiendo energía, más allá de todo esfuerzo".

 

del libro "El milagro de la presencia" de Toni Packer