HABLANDO DE ZEN: UN CUADRO SIN MARCO (continuación)

07.02.2015 18:47

"La mente humana capta el sentido de la vida observándola a través de marcos. Dentro de unos límites es posible lograr algo: se distingue lo bueno de lo malo, el éxito del fracaso y lo importante de lo que no tiene importancia. Al construir un marco cuyos límites son nacimiento y muerte podemos, dentro de esos límites, vivir una vida que aparentemente tiene significado y podemos alcanzar ciertos logros temporales. Pero si miramos fuera de ese marco, una extraña inquietud nos embarga, pues antes de nacer no existíamos y después de morir sólo queda de nosotros un breve recuerdo. Los marcos son la verdadera substancia del pensamiento racional, ya que toda nuestra experiencia del mundo la manejamos clasificándola. Lo que "es" viene definido por el marco que lo distingue de lo que no es, y viceversa. El movimiento es definido por el marco que lo separa de la inmovilidad; de este modo, si quitamos el marco y nos hallamos de pronto en un mundo en el que todo está en movimiento, la idea de movimiento deja de tener significado. Por ello es que los lógicos dicen  que no puede existir un tipo de abarque a todos los tipos, un marco que incluya a todos los marcos, pues un marco que no tuviera nada fuera de él, dejaría de ser un marco. Sería algo tan difícil de captar como el color de nuestro propio cristalino.

 

En sociedad, los marcos son los que hacen posible el orden y la comunicación. Nos identificacmos a nosotros mismos en términos de estrechos marcos de referencia -soy humano, varón, caucásico, adulto ,americano, profesor, y así sucesivamente. En cuanto los marcos son mayores que lo humano -mamífero, orgánico, existente- van perdiendo sentido. Lo mismo ocurre cuando se vuelven más pequeños que el marco designado por mi propio nombre -tejidos, células, moléculas, átomos, electrones, etc.-. Grande o pequeño, cada uno de estos términos identificativos es el nombre de un marco y al parecer no existe forma de decir o pensar lo que yo soy, si no es en términos de marcos. Ello me produce una extraña sensación de vacío y comienzo a sentirme como el irlandés que definía una red como "una serie de agujeros atados con un hilo".

continuará

 

del libro "Hablando de Zen", Charlas y escritos de Alan Watts, recopilado por Mark Watts