LOS CINCO ELEMENTOS DE LA COSMOLOGÍA HUMANA SEGÚN LA MEDICINA TRADICIONAL CHINA (MTC). EL AGUA

21.08.2014 17:55

EL ELEMENTO AGUA: LOS RIÑONES Y LA VEJIGA

"Bajo el cielo no hay nada más suave y flexible que el agua y, sin embargo, nada es mejor para atacar cuerpos sólidos y fuertes. No tiene igual"

TAO TE CHING

 

 

Asociaciones de elementos: vida, profundidad, flujo, energía, purificación.

 
El Agua parece ser el más contradictorio de los Elementos. Por cada adjetivo que podamos aplicarle para describirla, el antónimo también resulta cierto: profundo, superficial; suave, poderoso; claro, turbio; móvil, inmóvil. Pero tal vez sus cualidades no sean contradictorias sino globales; tal vez el agua contenga esos opuestos en sí misma sin contradicción alguna. Por esa razón es probable que el agua constituya la base del yin y del yang del cuerpo y de la mente humanos. 
 
Sabemos que el agua es la base esencial de nuestra sustancia física y que sólo sobrevivimos cierto tiempo sin ella; sin agua no sólo nosotros sino el resto de los seres vivos perecen. La vida depende del agua y el agua es la fuente de la vida; el concepto occidental moderno del comienzo de la vida en este planeta en el caldo océano sostiene esta teoría, al igual que el concepto oriental del "Ki (energía vital) en movimiento entre los riñones y creador de la vida".
 
Aunque no toda el agua es profunda, el agua siempre desciende al nivel más bajo. En el cuerpo humano, el Agua gobierna las estructuras y tejidos más profundos, los huesos y la médula ósea y la médula espinal. En términos temporales, se remonta al pasado más profundo del ser, al comienzo de la vida desde el vacío en el momento de la concepción.
 
Aunque ese momento nos parezca el comienzo, para el pensamiento chino no es sino parte de un continuo. Al igual que el agua del río fluye sin interrupción, una gota detrás de otra como si fueran una unidad, siempre distinto y siempre el mismo, podemos considerar la Esencia de los Riñones de cada individuo como parte de un flujo superior de los ancestros, pasado de generación en generación, emergente, diversificador, que adopta formas distintas, pero que sin embargo, sigue siendo la misma herencia de la vida.
 
Es el movimiento y el flujo lo que confieren al agua su capacidad de renovación; arrastra el barro y se lleva la suciedad. De la misma forma, el Agua purifica aportando energía para evitar el estancamiento de la mente y el cuerpo. El Ki que fluye y no se estanca es el Ki puro: experimentar ese flujo y movimiento es experimentar la purificación.
 
El flujo ininterrumpido de agua también implica energía. Incluso la gota más pequeña, al cabo del tiempo, puede desgastar la piedra y la energía de ese movimiento continuo es incalculablemente superior cuando gana velocidad en espacios mayores como océanos. Es el Agua la que procura al cuerpo humano potencia y energía, y a la mente humana su voluntad de continuar.
 
 
Del bellísimo libro "Teoría y práctica del shiatsu" de Carola Beresford-Cooke